Estamos en contra de los antidepresivos.

Los antidepresivos son las pildoras de la felicidad. El hecho de que se venda una droga como el antidepresivo para tratar la depresión, leve o severa, ya es la gota que desrama el vaso. Como se dice en España, es el colmo de los colmos. Quieren hacernos creer que los problemas de la vida se pueden solucionar, al menos la infelicidad que producen, con una simple pastilla. Esta gran falsa promovida por psiquiatras, médicos y por la industria farmacéutica no tiene otra razón de ser que la de hacer negocio con los problemas de la gente. Y lo han conseguido, han convencido a la sociedad y los están vendiendo por millones.

Recuerdo una paciente de un hospital psiquiátrico Español como había sido ingresada porque tenía depresión y durante un año había tomado todos los antidepresivos que había en el mercado y ninguno le había hecho efecto.  Por lo que el psiquiatra iba probando y cambiando de antidepresivo a ver si alguno funcionaba. Lo paradójico es que encima de que no le hicieran efecto es que la encerraran durante 21 días en un hospital psiquiátrico...¿para qué? ¿para convencerla de que tenía que perseverar en la toma de las pastillas? No sería más fácil, y menos cómodo para ella ¿buscar una solución racional a los problemas que la deprimían...? Recuerdo otra paciente, mujer de 55 años, de un pequeño pueblo del interior que estaba profundamente deprimida, por lo que a ella le recetaron electroshock, y le fue bien, se le quito la depresión, o al menos salió del hospital sin ella, aunque solo fuera por el efecto placebo que tubo el hecho de confiar en su psiquiatra y confiar en el tratamiento. Finalmente recuerdo a otra paciente se llamaba Maria José también ingresada en un hospital psiquiátrico por depresión severa, a ella lo único que se le dijo es que tomase la medicación (la droga del antidepresivo) y que buscase la forma de salir de la depresión. Es como si le pregunto a alguien como encontrar la salida para ir a una ciudad y el que me contesta me dice busque usted la forma de llegar a esa ciudad. Maria José salió del hospital tan deprimida como entró. Tres semanas encerrada para salir igual que como entró. Si es tan efectivo el electroshock (realmente no lo es no tiene ningún valor terapéutico) ¿porque no le dieron también electroschok a María José?.

En definitiva la psiquiatría no tiene ningún medicamento eficaz para tratar la depresión, el antidepresivo como mucho tiene el efecto placebo. Pero todo el mundo desea la comodidad de solucionar sus problemas con una simple pastilla. Es un problema cultural y un problema de manipulación masiva por parte de las farmacéuticas, que los que conocemos la psiquiatría vemos de lejos.

El hecho de ingresar a la fuerza, sí a la fuerza, usando a la policía a personas deprimidas y mantenerlas durante semanas encerradas sin darles tratamiento psicológico, por Dios que menos que hablen con un psicólogo, no es más que otra muestra de que la psiquiatría es un fraude. Ya que obligan a las personas a confiar en una pastilla que no es más que un producto de marketing, y que por muy barato que sea no funciona para nada.

¿Pero porque son un fraude los antidepresivos?

Los antidepresivos son un fraude. Fueron aprobados en algunos países como en Suecia mediante sobornos y en el resto de los países mediante un falso marketing.

Los antidepresivos producen muerte y es que el 3 % de los ancianos que los toma acaba muriendo por consumirlos ya que provocan perdida de equilibrio por lo que se producen al ingerirlos accidentes de tráfico o caídas con rotura de la cadera que pueden ocasionar luego la muerte.

Los antidepresivos no se libran de las estrategias de marketing de la medicina y de la psiquiatría, ya que también al igual que otros muchas drogas psiquiátricas son recetadas de por vida. Esto es una muestra de que lo que se pretende es hacer negocio con el paciente no ayudarle.

Pero no se acaban aquí los problemas con los antidepresivos, ya que producen disfunción sexual en el 60 % de los pacientes. Ya que producen anorgasmia y problemas de errección. En cuanto al suicidio aumentan la probabilidad de suicidio no sólo entre los adolescentes si no en todas las personas que los toman especialmente entre los menores de 40 años. De hecho los síntomas de abstinencia al dejar de tomar antidepresivos pueden ser tan fuertes que pueden inducir al suicidio.

Si hablamos un poco de la historia de los antidepresivos podemos ver como realmente sí hay fraude. Primero sacaron al mercado los antidepresivos para controlar la cantidad de noradrenalina en el cerebro. Luego estas drogas salieron del mercado y entraron otros antidepresivos que controlaban el nivel de serotonina en el cerebro. Para colmo han salido nuevos antidepresivos al mercado que no controlan el nivel ni de noradrenalina ni de serotonina cuyos principios de funcionamiento contradicen a los antidepresivos que han estado durante años en el mercado.

En definitiva los antidepresivos son un fraude que provoca suicidios, disfunciones sexuales, muerte y sufrimiento en aquellas personas que intentan dejarlos.

Nunca se había visto tanta infelicidad en las pastillas mágicas de la felicidad. ¡Que paradoja¡ ¿no...? ¡Que fraude!

Nota. Fuente Joana Moncrief. Psiquiatra.

—Los antidepresivos tricíclicos pueden provocar ataques epilépticos y tienen fuertes efectos, como boca seca, visión borrosa, dificultad para orinar y estreñimiento. Causan aumento de peso, pérdida de la libido, disfunciones sexuales e impotencia. Y los antidepresivos llamados isrs o inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (como el Prozac) pueden inducir pensamientos de suicidio e incluso llevar a cometerlo. En tratamientos con estos fármacos a niños y adolescentes se encontraron tasas más altas de comportamientos suicidas.


Efectos adversos de los antidepresivos. Lo que pone el prospecto.

Reacciones generalizadas. Reacciones de alergía como picores, erupción en la piel, urticaria, inflamación de los vasos sanguíneos, reacción del tipo enfermedad del suero, hinchazón de tejidos, escalofríos, sensación de calor, enrojecimiento facial, palpitaciones, sensibilidad a la luz del sol, descamación de la piel.

Aparato digestivo. Trastornos gastrointestinales (diarrea, náuseas, vómitos, digestión difícil, dificultad para tragar, alteración del sentido del gusto), sequedad de boca. Casos muy raros de hepatitis.

Sistema nervioso. Dolor de cabeza, alteraciones en el sueño, sueños anormales, insomnio, mareos, anorexia, fatiga, euforia, movimientos anormales transitorios, espasmos musculares, inestabilidad, temblor, sacudidas musculares, convulsiones o una sensación de inquietud interior y necesidad de moverse llamada acatasia, alucinaciones, reacciones maniacas, confusión, agitación, ansiedad y síntomas asociados, dificultad para la concentración y en el proceso de pensamiento. Ataques de pánico, comportamientos y pensamientos suicidas.

Aparato respiratorio. Faringitis, dificultad en la respiración.

Trastornos del aparato reproductor. Disfunción sexual. Impotencia. Retraso o ausencia de la eyaculación, ausencia de orgamos, erección prolongada y dolorosa, secreción de leche.

Otros. Perdida de cabello, bostezos, visión anormal, sudores, vasodilatación, dolor en las articulaciones, dolor muscular, hipotensión al levantarse, hinchazón de los párpados. Hemorragias ginecológicas, hemorragias gastrointestinales y otras hemorragias cutáneas o mucosas. Bajos niveles de sodio en sangre.


Síntomas debido a la finalización del tratamiento como mareo, hormigueos, alteraciones incluyendo insomnio y sueños intensos, cansancio, agitación o ansiedad, náuseas y vómitos, temblores y dolor de cabeza.


FIRMADO.
ANTIPSIQUIATRÍA CIENTÍFICA Y POSITIVA.

Las incapacitaciones son ilegales pero la mafia del estado Español las permite.

Las incapacitaciones judiciales son ilegales porque violan los siguientes derechos humanos reconocidos por la constitución Española como der...