Introducción al libro Hablando claro. De Johana Moncrieff.

INTRODUCCIÓN.

Siguiendo nuestra línea habitual vamos buscando en internet todo lo que nos puede ser útil. En este caso encontramos con el vídeo de una presentación del libro Hablando Claro de la psiquiatra Johana Moncrief en Cataluña, España. Después de leer estas líneas usted llegará a la conclusión de si vale la pena ver el vídeo de unos 20 minutos que le ponemos con la presentación. Y se hará una idea de si le resulta interesante comprar el libro.(el libro se puede conseguir facilmente en internet en formato pdf ponga usted Nueva Psiquiatría, hablando claro Johana Moncrieff)
A mí me parece interesante la crítica que hace Moncrieff a la psiquiatría de que su modelo basado en la enfermedad no cumple con criterios científicos y su método de aprobar medicamentos comparándolos con un placebo no es un método científico.
Del mismo modo me parece interesante el razonamiento de Jorge Tizón, psiquiatra y neurólogo que dice que lo que llaman enfermedades mentales no son enfermedades médicas y por lo tanto no son enfermedades biológicas y que su estudio corresponde a los psicólogos no a los psiquiatras.

CONCLUSIÓNES.

A la psiquiatría le ha salido otra oveja negra, esta se llama Johana Moncrieff, ella afirma que las drogas psiquiátricas, los psicofármacos que no son más que eso, drogas y que ninguna de ellas va a la raíz del problema biológico, porque para empezar se desconoce todo en los problemas biológicos de las enfermedades mentales, en definitiva, las drogas psiquiátricas alteran el cerebro y no actúan corrigiendo nada, ni un desequilibrio químico ni nada. Son sustancias extrañas para el cerebro que modifican su química. Es que el rey está desnudo y Johana Moncrieff ha venido a decirnos que el rey está desnudo. La psiquiatría no es más que un conjunto de hipótesis sin demostrar y se apoya en la potente industria farmacéutica y en la buena imagen que tiene la medicina en nuestros días.

¿Yo le diría a Johana Moncrief después de pasar una hora y 10 minutos viendo sus vídeos que como se permite decir que hay drogas psiquiátricas tan efectivas como los antidepresivos para tratar la depresión? No vez Johana que eso es una contradicción, desafortunadamente y la psiquiatría ha hecho tan mal su trabajo que no hay sustancias propuestas por la psiquiatría que mejoren a las personas en la depresión.O es que como dice usted en el minuto 47 del vídeo, si los antidepresivos producen apatía y letargo, perdida total de la líbido, incapacidad para preocuparse por cualquier cosa, perdida del optimismo y somnolencia, como va a ser algo así algo bueno para la depresión de las personas. Y como puedo comparar otras sustancias con algo que es malo en sí, no es que los antidepresivos no sean buenos para la depresión, es que son perjudiciales para las personas deprimidas. Una vez más y perdonen por mi claridad al hablar, la psiquiatría ha fracasado, pero más han fracasado las personas que siguen confiando en ella.
Estoy de acuerdo con usted Moncrieff en que el modelo basado en la enfermedad de la psiquiatría es un modelo catastrófico, pero creo que usted no es coherente al no afirmar claramente que las drogas psiquiátricas no son ni eficientes ni efectivas ni tan siquiera recomendable su uso.
Sin embargo gracias a su presentación de 58 minutos en la asociación Nueva Psiquiatría ha quedado claro que los antidepresivos son unas sustancias catastróficas y que usted ha aportado suficientes argumentos científicos para sostener que son un fraude y que no vale la pena tomarlos en caso de depresión.


Estas son las notas que he tomado mientras veía el vídeo. En ellas no hago ningún comentario personal ni emito opinión alguna.


EL MODELO CENTRADO EN LOS FÁRMACOS DE JOHANA MONCRIEF FRENTE AL MODELO CENTRO EN LA ENFERMEDAD DE LA PSIQUIATRÍA.

El modelo que propone Johana Moncrief es el modelo centrado en los fármacos. Donde los fármacos son eso, simplemente fármacos.

Los fármacos no corrigen(no corrigen un desequilibrio químico) sino que alteran el cerebro.

Los fármacos (las drogas psiquiátricas) no corrigen sino que alteran en sí como funciona el cerebro.
Cuando hay un farmaco psiquiatrico que funciona no es porque corrige sino porque en realidad suprime o aplaca ese trastorno subyacente. No hay prueba alguna que justifique el cambio en la clasificación de los medicamentos psiquiátricos que se produjo en el año 1950. El modelo centrado en la enfermedad fue el que se convirtió en predominante. El modelo centrado en la enfermedad no existe, es críticado por Johana Moncrief, y cuando aparecen las pruebas de este modelo estas no son correctas, la mayoría de las pruebas provienen de ensayos con placebos, pero estos ensayos no pueden establecer que un fármaco puede actuar en la enfermedad. Porque el fármaco es distinto del placebo por el efecto psicoactivo que tiene.
Por ejemplo la diferencia entre el antidepresivo y el placebo es minúscula. No hay casi nada en la literatura psiquiátrica de lo que producen los antidepresivos. Entonces hay que basarse en lo que cuentan los pacientes que los toman. Los antidepresivos ocasionan un estado de letargo, las personas no tienen tantas emociones como antes de tomar el antidepresivo. El fármaco antidepresivo tiene un efecto sobre como la persona siente y piensa, pero no se sabe exactamente como, el antidepresivo te pone en letargo y suprime tus emociones, a algunas personas puede gustarle esa idea, pero hay una alta probabilidad de que produzca un problema en su líbido y en su vida sexual. A modo de conclusión todo esto es importante porque el modelo centrado en la enfermedad está subyacente en toda la práctica psiquiátrica, este modelo da por sentado que tomar un fármaco es bueno para tu salud ya que si tienes un desequilibrio el fármaco lo corrige. Sin embargo en el modelo centrado en los fármacos la conclusión es que tomar un fármaco es algo malo aunque eso no significa que nunca debamos tomarlos. Pero debemos asegurarnos que producen más beneficio que perjuicio.


EL LIBRO HABLANDO CLARO.
En el libro hablando claro, de Johana Moncrief se habla de que la depresión no depende de la serotonina y que eso no es que sea una explicación simplista del problema sino que es más bien una explicación simplona. En el libro además se habla de que la esquizofrenia no es un exceso de dopamina. También se habla de que no es necesario el tratamiento precoz de la psicosis, y que no se ha demostrado que en cada recaída de psicosis haya deterioro neurológico.

JORGE TIZÓN.
Jorge Tizón. Psiquiatra y neurólogo. Minuto: 1145.
Las enfermedades mentales no son enfermedades médicas (biológicas) si no que son enfermedades que les corresponde a la psicopatología, es decir, estas enfermedades deben ser estudiadas por la psicología.
Los neurolépticos (antipsicóticos) son necesarios pero solo en tratamientos integrales fuera de ellos pueden convertirse en algo muy peligroso. (su efecto beneficioso se debe a que son tranquilizantes no a que disminuyan la cantidad de dopamina en el cerebro)


Las enfermedades monocausales,(minuto 16:19) originadas por una sola causa son casi inexistentes en la realidad y sin embargo eso es lo que nos vende la psiquiatría. La realidad es que una enfermedad está producida por diferentes causas, estas son el resultado de la interacción de factores genéticos, epigenéticos, intrapersonales, individuales, familiares, grupales y sociales y un largo etc.

Y AQUÍ EL VÍDEO.




Aquí puede comprar el libro.

Y aquí tiene el resumen del libro escrito por la propia Casa del libro.

Resumen.

La naturaleza del trastorno psicopatológico ha sido motivo de controversia desde que existen tanto la psicología como la psiquiatría. Una tendencia de esta disciplina ha intentado justificar su rol dominante mediante la afirmación de que la locura y el sufrimiento psicológico son esencialmente enfermedades del cerebro o del cuerpo, perspectiva reduccionista que se ha ido imponiendo durante las últimas décadas. Como resultado, los psicofármacos no solo constituyen la base principal del tratamiento psiquiátrico moderno, sino que son recetados a millones de personas. Al mismo tiempo, la industria farmacéutica, cuyos beneficios han crecido considerablemente, ha contribuido a transformar en enfermedades psiquiátricas problemas que antes eran vistos como propios de situaciones sociales o interpersonales, y sus campañas publicitarias han convencido a millones de personas de que necesitan consumir psicofármacos. Es decir, la presión ya no solo procede de los profesionales, sino también de potenciales clientes.

Y aquí tienes el video completo de la presentación de Johana Moncrieff en las jornadas internacionales de Nueva Psiquiatría del 2018.

https://www.youtube.com/watch?v=4CIRRZWA8R0



LA ABSURDA LEY DE SALUD MENTAL DE ARGENTINA.

En mi opinión. Y aunque desde mi ignorancia no tengo capacidad para afirmarlo rotundamente, porque no he estudiado la legislación de todos l...