La antipsiquiatría Italiana.





















" El problema de la rehabilitación del enfermo mental se convierte en el problema del desenmascarmiento de las ideologías" ( F. Basaglia)
En Italia el movimiento antipsiquiátrico, personificado en la figura de Franco Basaglia, iba a conseguir una reforma radical de la atención psiquiátrica: se aprueba en 1978 la ley 180 en el Parlamento italiano. Esta ley preveía el progresivo desmantelamiento de los manicomios y la creación de una serie de servicios descentralizados de acogida y apoyo en estricta colaboración con la
comunidad. Esta Ley pretendía bloquear cualquier nuevo ingreso en los manicomios, la creación de unidades territoriales, la gradual reinserción de los ingresados en la comunidad y el cierre total de los manicomios antes de 1996: más de 100.000 personas fueron liberadas gracias a esta Ley.
En 1962 Basaglia comienza en Gorizia la transformación del viejo hospital Psiquiátrico, bajo su dirección. Basaglia había trabajado anteriormente con M.Jones en Londres, donde había aprendido el funcionamiento de una comunidad terapéutica, e intentó desarrollar estos principios en este establecimiento psiquiátrico.

La experiencia de Basaglia le hizo llegar a la conclusión de que el internamiento psiquiátrico únicamente agravaba la enfermedad mental. En La Negación de la institución (1968), Basaglia expone que el manicomio es un instrumento de rechazo y de encierro que debe ser destruido y propone que hay que "liberar a los enfermos" (indicaciones que acabarían cristalizando en la controvertida Ley 180).
Para Basaglia "la ciencia está siempre al servicio de la clase dominante" y el hospital psiquiátrico es una de las "instituciones de violencia" por medio de la cual dirige y oprime a las masas.
En palabras de Basaglia "… el objetivo de nuestra acción no debe ser la lucha contra la enfermedad mental, ni tampoco la esquemática afirmación según la cual la enfermedad mental no existe sino como producto social (lo cual no haría más que diferir el problema a un momento organizativo en el que todas las necesidades se vieran satisfechas). La verdadera lucha debería ahora dirigirse contra la
ideología que tiende a cubrir toda contradicción natural convirtiéndola en una modalidad adaptada a los instrumentos de gestión y de control, de que progresivamente disponemos. Es decir, adaptada para ser instrumentalizada según los fines deseados"
Mientras Basaglia intentó mediar con la política institucional, otros antipsiquiatras prefirieron tomar otros caminos y crear directamente alternarivas reales al internamiento. Entre ellos podríamos incluir a Antonucci, cuya crítica no sólo rechazaba los internamientos, sino que identificaba la psiquiatrización como una forma de estigmatización social.


Crea en 1968 un "Centro de relaciones humanas" en el pabellón neuropsiquiátrico del Hospital Civil de Cividale. En 1969 Antonucci empezó una nueva experiencia de trabajo en Gorizia, ciudad donde habían surgido y se habían difundido las ideas de Basaglia. Antonucci criticaba a los otros antipsiquiatras que trabajaban en esa ciudad, pues no se daban cuenta que "el manicomio era sólo una consecuencia; la verdadera trampa era el mismo juicio psiquiátrico".
La lucha que se desarrolló en Gorizia, abriendo las puertas del hospital psiquiátrico, fue ampliándose poco a poco, intentando implicar a otras instituciones sociales. Estas experiencias fueron agrupando a un conjunto de trabajadores de la salud mental que se planteaban el problema de la transformación
del manicomio. De este germen surge en 1973 Psiquiatría Democrática, que se definió a si misma como un movimiento de trabajadores en salud mental (enfermeros, psicólogos, médicos, asistentes sociales… etc) dispuestos a actuar en la transformación de la institución represiva del manicomio y a la lucha contra la marginación, tanto dentro como fuera de la institución.
El hospital de Trieste:
En 1971, Basaglia y parte de sus colaboradores abandonaron el hospital de Gorizia por discrepancias con la administración local y se trasladaron al Hospital de Trieste (Ospedale Psichiatrico Provinciale de Trieste), donde realmente si que llegó a cristalizar la experiencia de negación del manicomio que perseguían.
Según J.L.Fabregas y E.Mora podemos señalar dos grandes fases en este proceso:
Primera fase: Franco Basaglia y su equipo comienzan a trabajar en el Ospedale
Psichiatrico Provinciale en el año 1971 ya que la administración Provincial estaba dispuesta a aceptar los riesgos de la reestructuración de los servicios psiquiátricos.
El objetivo prioritario en los primeros pasos de la transformación institucional era la reconstrucción de la persona y de su identidad social y jurídica. Se procede a la apertura interna de los distintos pabellones, eliminándose las medidas de contención existentes (celdas de aislamiento, rejas de separación…), se suprimen las terapias de shock, se crean espacios internos de relación social (encuentros, asambleas, expresión artística…), desaparecen las separaciones entre hombres y
mujeres, se sustituyen los vestidos manicomiales por vestidos personales, y se estimulaba la comunicación y exposición de las críticas hacia la institución, por medio de asambleas.
En 1973 comienza a funcionar como hospital de día y se empieza a desarrollar un trabajo de prevención y detección de prácticas de exclusión social. A su vez, se lleva a cabo una tarea de sensibilización pública ante los problemas "psiquiátricos", mediante debates, fiestas (tanto en el hospital como fuera de él), con participación en las actividades culturales de la ciudad.
El siguiente paso que se dio fue el de crear apartamentos autogestionados en el
interior del hospital, y el establecimiento de trabajo organizado con posibilidad de
derechos y deberes contractuales.
Segunda fase: Parte del equipo de franco Basaglia se reparte por diferentes instituciones asilares italianas (Parma, Arezzo…) con el fin de iniciar experiencias similares. Se comienza a salir del manicomio, uniendo al trabajo realizado por los Centros de Salud Mental (que acogen a las personas en crisis y a las que quieren participar en las actividades que en ellos se desarrollan), la creación de los"comités para la casa", cuya función es buscar a alojamiento para los pacientes que
van saliendo del hospital. Para que los pacientes puedan alcanzar un nivel de
autonomía compatible con la vida social normal , se buscaron puestos de trabajo acordes a los posibilidades de los pacientes.
Las jornadas de Trieste
En 1977 ( del 13 al 18 de septiembre) se celebró en Trieste el III Réseau
Internacional de Alternativa a la Psiquiatría. La principal finalidad del Réseau era mantener el contacto entre todos los participantes y poder intercambiarexperiencias de trabajo e integrar las luchas de los trabajadores por la defensa de su salud. El clima político en el que se celebra el III Réseau era muy tenso, debido a los abiertos enfrentamientos que existían entre la izquierda revolucionaria (sobre todo Autonomía Operaria) y el PCI (Partido Comunista Italiano). Los autónomos acusaban al PCI de reformista y colaborador con la represión que estaban
sufriendo los revolucionarios en Italia.
A pesar del cruce mutuo de acusaciones, el éxito de estas jornadas (con más de
3500 asistentes) marcó un punto histórico en el desarrollo del movimiento antipsiquiátrico italiano.

Un comentario el 18 de Enero del 2021.

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