Manifiesto

La psiquiatría coacciona, no es

científica, no respeta los derechos

humanos ni los derechos 

constitucionales.


La psiquiatría se ha convertido en un lobby poderoso que influye en la vida de millones de personas, influye en la legislación de los estados y se ha convertido en cómplice de la manipulación de la industria farmacéutica con la finalidad de convertir a millones de personas en pacientes que tomen drogas que ellos llaman medicación de forma permanente de por vida. 

Psiquiatras como Thomas Szasz, Collin Ross, Peter Breggin, Ron Leifer o médicos como Peter Gotzche han denunciado que la psiquiatría se equivoca, que los trastornos mentales no se producen por un desequilibrio químico en el cerebro y que por lo tanto no se pueden tratar con drogas o sustancias químicas. 

La psiquiatría actual se ha convertido en un negocio, se pretende convertir a la mitad de la población mundial en pacientes psiquiátricos que consuman drogas psiquiátricas aumentando el beneficio de las empresas farmacéuticas. Se han inventado pastillas de la felicidad, como los antidepresivos, que no funcionan, antipsicóticos que destruyen el cerebro y drogas para tratar enfermedades infantiles que no existen. Y que matan niños. 

Las drogas psiquiátricas que recetan los psiquiatras tienen efectos muy malos sobre la salud de las personas y ellos las recetan como si fueran seguras, e inocuas. Los psiquiatras coaccionan, amenazan, privan a la gente de su libertad, violan los derechos humanos y los constitucionales. Privan a las personas del derecho a tratamiento psicológico al actuar de forma de que los trastornos sólo se pueden tratar con medicación. No informan a las personas de los efectos negativos de las drogas que prescriben e ingresan a miles de personas en centros psiquiátricos en contra de su voluntad en donde son retenidos. Etiquetan a las personas como enfermos mentales para toda la vida, cuando solo tienen un trastorno que por lo general es temporal, les obligan a tomar medicación bajo amenaza de ingresarlo en un centro si no se hace. Y niegan derechos como el derecho al tercer grado en los presos, por sus teorías de que las personas con trastornos mentales son peligrosos para la sociedad. Dan un mensaje a la población de que las enfermedades mentales son muy graves y devastadoras y que son tan graves que las personas que las padecen no pueden volver a llevar una vida normal y que las enfermedades mentales no tienen solución. Creando problemas psicológicos, laborales y legales sobre los usuarios de sus servicios. Marginando a esas personas y transmitiéndoles ideas falsas sobre la vida que no tienen base científica ninguna.
Nos oponemos a la psiquiatría, si usted tiene un problema psicológico acuda al psicólogo, pero nunca tome drogas psiquiátricas, no acuda nunca a un psiquiatra. Busque un familiar que le escuche un amigo. Sino tiene ninguna de estas dos cosas acuda al psicólogo pero siempre de forma crítica, sabiendo que la psicología tampoco es una ciencia. En definitiva si alguien tiene problemas solo un neurólogo ,un psicólogo ,un amigo, un familiar, un sacerdote, un Iman, un Rabino, podrá ayudarle, pero nunca un psiquiatra. 

Pedimos la abolición de la psiquiatría, la eliminación de las leyes basadas en las teorías psiquiatricas de la legislación de los estados y la penalización como delito penal de la coacción ejercida por los psiquiatras sobre los usuarios de la salud mental. La coacción y la falta de consentimiento informado a la hora de tratar a una persona deben ser considerados como un delito penal en España y en todos los países desarrollados.
Unete a nuestra causa. Las pastillas milagrosas no existen. La ciencia desconoce la causa por la que se producen los transtornos mentales, en cientos de años la psiquiatría y la psicología no han avanzado nada, especialemente la psiquiatría. No te dejes manipular, no busques la comodidad de tomar una pastilla que no solucionará ninguno de tus problemas.

LA ABSURDA LEY DE SALUD MENTAL DE ARGENTINA.

En mi opinión. Y aunque desde mi ignorancia no tengo capacidad para afirmarlo rotundamente, porque no he estudiado la legislación de todos l...